jueves, 20 de febrero de 2014

BRIT AWARDS 2014


Ayer noche (19/02/14) se celebró en Londres la trigésimo cuarta edición de los premios BRIT AWARDS. Distintos artistas y bandas musicales se acercaron al O2 Arena para presenciar una nueva edición de estos premios otorgados por la industria fonográfica británica. La celebración destacó, entre otras cosas, por congregar a distintos referentes del mundo de la música bajo los mismos focos durante una noche, en la que el pop, rock, indie y electro, principalmente, fueran tratados como iguales. De este modo, el público y los espectadores de la gala, ya sea por televisión o por las múltiples webs en las que se ofrecia la retransmisión en directo, pudieron disfrutar de las actuaciones de artistas tan dispares como Beyoncé, Disclosure, Bruno Mars o Artic Monkeys. Quizás éste sea uno de los encantos de los BRIT AWARDS, premiar indistintamente a artistas que simpatizan con géneros musicales tan diferentes. Y dicha característica nos lleva a entender cómo en una misma edición los dos grupos más premiados puedan ser Artic Monkeys y One Direction, con dos galardones cada uno. El criterio musical británico parece más amplio, menos limitado, y entregas de premios como ésta demuestran que son capaces de abrazar a cualquier estilo musical, siempre que la calidad sea su principal argumento de presentación.

La banda británica de Alex Turner se llevó el premio a 'mejor grupo' y 'mejor álbum' del año, gracias a su 'AM', su quinto álbum de estudio lanzado en septiembre de 2013. El líder de los Artic Monkeys basó su discurso de recogida del premio en afirmar que 'El Rock'n Roll nunca morirá', y mas tarde deleitó a los asistentes con su poderoso tema 'R U Mine?'. Bastille fue otro de los triunfadores de la noche, tras apoderarse con el título de 'grupo revelación del año' y acumular un total de cuatro nominaciones a distintas categorias. Su álbum debut, 'Bad Blood', fue el más descargado durante 2013 y el grupo actuó durante la gala interpretando uno de sus temas más aclamados; 'Pompeii'




P¡nk, Katy Perry y Lady Gaga, se vieron superadas de nuevo, como ya sucedió en los Grammy hace pocas semanas, por la jovencisima neozelandesa Lorde, que sigue cautivando con su estilo musical excéntrico y su sencilla pero imponenete puesta en escena. Compartió actuación en la gala con el grupo de electrónica Disclosure, otra de las revelaciones más destacables de 2013. 'Royals' ha sido uno de los grandes aciertos del pasado año, y Lorde recogió un nuevo galardón, el de 'mejor artista internacional', con el que sigue incrementando su ya enorme prestigio para tan poco tiempo de carrera.



David Bowie fue escogido 'mejor artista masculino', pero no asistió a la celebración,  cediéndole a Kate Moss el privilegio de recoger su premio de manos de Noel Gallagher (Oasis).  A sus 67 años, la superestrella británica se convierte en el artista más longevo en recibir éste galardón. En su discurso, leido también por la modelo, constató su deseo de que Escocia no se separará del Reino Unido. En la categoria femenina, 'mejor artista femenina', la galardonada fue Ellie Goulding. Además, los BRIT AWARDS  premiaron a Daft Punk ('mejor grupo internacional') y Bruno Mars ('mejor artista masculino internacional'), del mismo modo que ya hicieron otras muchas galas de premios musicales durante los últimos meses. Por ejemplo, el grupo francés Daft Punk fue el gran triunfador de los Grammy 2014, celebrados el 26 de enero, con un total de cinco galardones. 





miércoles, 19 de febrero de 2014

Voces Únicas (Primera Parte)


'Unique Voices' es el nombre con el que bauticé a una de mis primeras playlists en spotify, hace aproximadamente un año. Distintos géneros y estilos musicales se concentran en una lista de reproducción con la que pretendí que el único denominador común entre todas las canciones fuera la autenticidad de la voz de sus intérpretes. Voces únicas y características, de aquellas que destacan por si solas, que no necesitan arreglos, escondites instrumentales o retoques tecnológicos. Voces que captan, atraen y enamoran, que consiguen aquél mágico efecto anestesiante que te separa de todo cuanto de rodea y te invita a perderte en la inmensidad de cada nota, cada tono, cada giro... Ese estado que parece tan simple, tan sencillo, pero que al mismo tiempo resulta difícil de alcanzar, escondido en las sombras de nuestro ocupado y estresante día a día.  Tan sólo con la compañía de algunas de éstas voces se puede conseguir que todo desaparezca, quedándote a solas, tú, tu cuerpo, y esa voz hipnotizante que te consigue atrapar y te maneja a su antojo. Éstas son 10 de las 40 voces que han logrado conducirme a dicho estado de trance, que han despertado en mi esa emoción tan reconfortante, esa sensación que desearía almacenar en un pequeño frasco, para que pudiera rociarme con ella cuando necesitara abstraerme del mundo, serenarme y ser feliz. 

(La numeración no responde a ningún tipo de orden concreto, simple azar)


1. Whitney Houston


2. David Bowie



3. Adele


4. Mary J. Blige y Bono (U2)


5. Cass Elliot (The Mamas & the Papas)



6. Christina Aguilera 




7. Eric Clapton



8. Bruce Springsteen


9. Alanis Morisseette


10. Elton John



CONTINUARÁ...

10 KEY ARTISTS OF 2013


Ya están publicados en la web de 'Hiibye'  mis dos artículos sobre los 10 artistas claves del 2013. 

- Artículo Parte 1
- Artículo Parte 2

Os animo a conocer esta web impulsada desde Seattle (Washington) y que en apenas un mes de existencia está experimentando un crecimiento vertiginoso.  En ella, un equipo joven y talentoso trata todo tipo de temas. Novedades musicales (conciertos, entrevistas, playlists actualizadas, nuevos grupos/artistas..) cine (crítica de películas, entrevistas), literatura, moda, crítica gastronómica... Take a look! 


martes, 18 de febrero de 2014

Nuevas Confirmaciones Bilbao BBK Live 2014


Después de unos cuantos meses de silencio, los organizadores del festival vasco han decidido dar a conocer ésta mañana (18/02/13), diez nuevos nombres que sumar a la lista de grupos confirmados para la nueva edición del evento, que se celebrará en Bilbao los días 10, 11 y 12 de Julio. Durante ésta excesivamente larga temporada sin nuevas noticias, se han conocido algunas de las bandas que se dejaran caer por otros festivales de música de la península, como el Optimus Alive (Lisboa) o el Arenal Sound (Burriana), el cartel completo del Primavera Sound (Barcelona) y parte del cartel de otros festivales de verano como el Low Cost (Benidorm), el Sonarama (Burgos), el 101 Sun Festival (Málaga)... Aun así, sigue habiendo un gran desaparecido en el panorama español de Festivales de verano, posiblemente su mayor referente durante los últimos años. El FIB (Festival Internacional de Benicassim) aun no ha dado a conocer ninguno de los artistas que formarán parte del line-up del festival en su vigésima edición, aunque desde la organización emitieron un comunicado hace unos pocos días informando que desvelarían los primeros nombres muy pronto.  Recordemos que la última edición del FIB pendió de un hilo hasta el último momento, en que los derechos del Festival pasaron a manos de una nueva empresa americana, encargada de la futura edición del mismo. Será necesario analizar si éste cambio comporta un giro en la dinámica del festival, que siempre ha apostado por un tipo de música bastante concreto, con el que satisfacer a un público bastante constante, procedente en su gran mayoría de Gran Bretaña.  Sin lugar a dudas, el retraso en las confirmaciones beneficia indirectamente al resto de festivales, pues sin cartel a estas alturas de la película el atractivo del FIB es más que cuestionable, existiendo demasiada incertidumbre entorno a la viabilidad de su vigésima edición. La venta de entradas, que históricamente era muy elevada en el mes de diciembre (con parte del cartel ya descubierto), resulta muy limitada en éstas condiciones, ya que poca gente se arriesga a pagar su elevado precio a ciegas.  De modo, que ésta situación ha dejado vía libre a otros festivales como el BBK, que se celebra en fechas similares, para absorber buena parte de sus potenciales compradores. Veremos que sucede cuando se anuncie el line-up del FIB, porque deberá convencer y mucho, y si no lo consigue, uno de sus posibles daños colaterales podría ser una marabunta hacia Bilbao de británicos desenfadados con su festival fetiche por excelencia en la Penísula Ibérica. 

En mi opinión el BBK éste año está consiguiendo un buen cartel, competitivo y atractivo, a la par que económico, para un público con el que se ha ido familiarizando los últimos años. No discuto que en sus orígenes, el tipo de grupos que asistían a éste festival respondiesen a un perfil diferente, ya que es algo que resulta muy evidente, pero también debe entenderse que el panorama musical ha cambiado y que el volumen más importante de potenciales consumidores de festivales de música ya no es el mismo que en aquella época. No creo que deba servir de argumento, empleado por muchos detractores de la presente edición, desprestigiar el cartel basándose en éste cambio evidente, pues el festival ya hace unos años que inició un clara transición en su oferta musical, y no la ha modificado por otra razón que la de vender el mayor número de abonos/entradas posibles. Así que partiendo de dicha premisa me dispongo a valorar algunas de las nuevas confirmaciones, y de las que ya se conocían. 

Por el momento parece que The Black Keys y Franz Ferdinand se perfilan como cabezas de cartel, acompañados por un tercero que aún no se ha dado a conocer. Los rumores más optimistas apuntan a Muse para ocupar dicha plaza. Recordemos que Muse fue uno de los tres grupos más solicitados para ésta edición del BBK en la encuesta que realizaron los organizadores a través de distintas redes sociales vinculadas al festival.  La banda de Mathew Bellamy es de las favoritas para liderar el cartel, junto con Artic Monkeys (confirmados para el Optimus pero al parecer con imposibilidad de asistir al BBK, que se celebra el mismo fin de semana, por otros compromisos de su gira) y Arcade Fire (que teóricamente al ser cabeza de cartel del Primavera Sound firmó un contrato de exclusividad por el que no puede serlo en ningún otro festival español en 2014). Veremos que sucede más adelante, pero por el momento la pareja de cabezas de cartel es bastante sólida. Franz Ferdinand es uno de los representantes más importantes del indie-rock de hace casi una década y con su último álbum, publicado en 2013, continua practicando ese mismo estilo, anclado a esa época, siendo fiel a su música, mientras que The Black Keys, con la posible publicación de la segunda parte de su exitoso álbum 'El camino', representa una apuesta más que segura. 

The Black Keys - 'Lonely Boy'


Aun así, es posible que el punto fuerte de ésta edición, por el momento, no sean los cabezas de cartel, sino una lista bastante atractiva de bandas del panorama indie y alternativo, lideradas por grupos como Phoenix o MGMT, a las que hoy se ha sumado Foster The People. Un grupo que con tan sólo un álbum ha convencido y mucho, y que llegarán a Bilbao en verano con su segundo trabajo bajo el brazo. Justo dentro de un mes, el 18 de marzo, se publicará 'Supermodel', del que la banda ya ha lanzado su primer single, 'Coming of age'.  Una de las grandes virtudes de este grupo, aunque para muchos quizás no lo sea, es su gran versatilidad, su extensa variación de temas, que aunque conservan pequeños puntos en común bastante identificadores del grupo, pueden llegar a sonar de formas muy distintas, explorando diferentes estilos musicales, y eso les lleva a convencer a un público mas amplio. Muchos se habrán quedado con su 'Pumped up Kicks', el tema más conocido y 'Pop' de la banda, pero su primer álbum es una auténtica mina de buena música que no me cansaré de recomendar nunca. 

Foster The People - Don't Stop


Otra de las apuestas del festival están siendo grupos que han cosechado un gran éxito con sus primeros trabajos, y que parecen situarse al inicio de una posible gran carrera musical. Es el caso de The Lumineers o Imagine Dragons, y en menor medida de The 1975 o del recién confirmado John Newman.  Realmente se trata de confirmaciones muy jugosas, pues son grupos de reciente éxito, que mueven a un gran número de seguidores, un fénomeno fan que puede ser temporal, pero que en todo caso funciona de forma muy rentable durante un tiempo, y del que el festival parece querer aprovecharse. Las emisoras de radio siguen haciéndose eco día a día de gran parte de los temas de éstas bandas, sin lograr desprenderse de algunos como  'Ho Hey', el tema principal de The Lumineers, pese a que su disco fuera lanzado en 2012. 

The Lumineers - 'Stubborn Love'


Y también tenemos a Jack Johnson, un artista Pop-Folk que parece que se haya perdido en un cartel que aparentemente poco tiene que ver con él. En cualquier caso el talentoso músico norteamericano, natural de Hawai, con una trayectoria intachable y ocho álbumes en el mercado, da un broche de calidad al Festival, pese a quien le pese. Otros que no podían faltar son Crystal Fighters, y lo digo por diversas razones. La primera de ellas porque no es ningún secreto que el Pais Vasco es una de las zonas más queridas por el grupo, fuente de inspiración musical y de dónde han recogido parte de sus ritmos tradicionales para componer algunas de sus canciones, y la segunda porque el binomio festival y Crystal Fighters es demasiado intenso para ignorarlo, y ellos lo saben, por eso se dejan caer anualmente por algún festival veraniego de la península. Ésta vez estarán por primera vez en Bilbao. 

Crystal Fighters - 'At home'


Y a todo esto se le ha de sumar la apuesta por la música nacional de vertiente más alternativa, encabezada por el momento por el recién confirmado Vetusta Morla, que se suma a otros como Dorian o  Izal. Dos de los grupos confirmados ésta mañana tienen en común algo que me parece curioso, ser presentados por el nombre de un tercero. Me explico, 'Bleachers' es el nuevo proyecto del guitarrista de la exitosa banda 'FUN', o 'Conor Oberst' el grupo del lider de la banda 'Bright Eyes', espero que con sus directos convenzan más que con sus pasados, que al fin y al cabo es de lo que se trata, y si no que se lo expliquen a 'Beady Eye'.  También me merecen una especial mención Allen Stone y Frank Turner, otras dos de las nuevas confirmaciones. En los dos casos me han sorprendido, pues no esperaba este perfil de artista en el festival, pero creo que es una gran idea, ya que en ambos casos se trata de músicos talentosos cuyos directos pueden ser muy interesantes. 

Frank Turner - 'Recovey'


Y eso es todo, por el momento, esperaremos ansiosos nuevas confirmaciones. Algunas de las que veo más factibles son Kaiser Chiefs y Bombay Bicycle Club, que suelen dejarse caer por la geografia española normalmente y en ambos casos estrenan disco en 2014. También creo que pueden congeniar bastante Bastille, Of Monster and Man, Metronomy, Jake Bugg y Daughter, y si mi atrevo a ser un poco optimista podría incluso nombrar a Muse, pero prefiero no pensarlo. El tiempo dirá.

Lista BBK LIVE 2014 --> AQUÍ


lunes, 17 de febrero de 2014

Declaración de Amor a Florence Welch


Florence Welch es una artista fuera de lo común. Su calidad y potencial de voz resultan innegables, y sus excéntricas y magistrales canciones son himnos para los millones de seguidores que la adoran por todo el mundo. Su fuerza, el poder de sus ritmos, el exotismo de su música, la combinación instrumental perfectamente coordinada y fusionada con su voz dramática y penetrante convierten al grupo Florence + The Machine, en una de las bandas más completas y talentosas del panorama musical.  La joven londinense se ha convertido en todo un referente en la industria musical siendo fiel a un estilo propio, a un nuevo género al que ha dado vida y que resulta inimitable. Un sello característico, una marca propia con la que es capaz de trotar por el mundo orgullosa, agitando los corazones de todos los afortunados que han podido gozar de su arte en directo. Su identidad en la música, sin tratar de copiar a nadie ni nada que se haya visto antes, creando algo nuevo, algo propio que sigue creciendo, y que como el buen vino, se tornará mas bueno y valioso con el paso del tiempo. Pocos artistas con tan sólo 2 álbumes y 27 años han conseguido alcanzar una solvencia y calidad musical tan vertiginosa, y si hay gente que pueda dudar de mis palabras, me remito de nuevo al tiempo para que me acaben dando la razón. 

Pero Florence Welch no es únicamente una artista poco común, también destaca por ser una persona con cientos de rarezas, extravagante y con algunas ideas cuanto menos extrañas.  Un personaje, al fin y al cabo, de aquellos que señalas con el dedo porque te llaman la atención, ya sea por sus atuendos, por el color de sus cabellos o por la infinidad de locuras que es capaz de llevar a cabo,  pero del que no puedes evitar rendirte a sus pies cuando despliega su arte. Y todo comenzó gracias a un encuentro fortuito de la cantante con su actual manager, Mairead Nash, una de las integrantes del dúo de DJ's Queens of Noize, en el baño de mujeres de un bar musical. Allí fue dónde Florence entendió que estaba frente a una oportunidad vital y deleitó a Maired con un tema cantado a capella, concretamente escogió el mítico  'Something's Got a Hold on Me' de la reina del Soul y el Blues,  Etta James. En ese instante comenzó todo, Florence dejó de ser una artista amateur intentando buscar un hueco en el difícil mundo de la música, formando parte de grupos como 'Toxic Cockroaches', para convertirse en la vocalista del grupo que la llevaría a la fama mundial. Tan sólo un año y medio más tarde de aquel casual encuentro se publicó su primer álbum, 'Lungs', producido por Paul Epworth. En él encontramos temas como 'Dogs Days are Over' o ' You've got the Love', que llamaron la atención de cientos de críticos musicales y catapultaron al grupo a las posiciones más elevadas de ventas y descargas musicales los meses siguientes del lanzamiento. No quiero olvidar mencionar la participación de Isabella Summers 'Machine' o de  Laura Pergolizi (L.P.) en la composición de algunas de las canciones del disco. La primera también compondría nuevas canciones para el segundo álbum, como 'No light no Light' y la segunda a parte de su excelente trabajo de compositora también destaca por ser una artista con un talento musical y una voz admirables (Canción de L.P).

De este modo Florence (o 'Flo' como la llaman sus más allegados), encontró su lugar en la música, un lugar que en cuestión de poco tiempo se ha hecho más y más grande. Otro dato curioso de la artista es su afectación por una patología que causa disfunción psicomotriz, llamada Dispraxia. Se trata de un trastorno que puede afectar al habla y/o a la praxia (ejecución de movimientos coordinados) y que también padece el famoso actor Daniel Radcliffe (Protagonista de Harry Potter). Existen diversos tipos y diversos grados de severidad, pero en el momento del diagnóstico, durante la infancia de la cantante, los médicos llegaron a cuestionar seriamente sus posibilidades de poder cantar con normalidad, y por lo tanto, de llevar a cabo la vida que Florence deseaba. Claro está que se equivocaron. 

'Shake it out' es una de las canciones más valoradas de su segundo álbum, 'Ceremonials', compuesta e interpretada por ella misma. Florence explicó en una entrevista a la radio las condiciones en las que compuso la canción y el objetivo que pretendía darle a la pieza, declaraciones que resultan cuanto menos curiosas;

 "I wanted to just shake something out, shake out these regrets, shake out these things that haunt you. It was one of those songs that came in about half an hour and when you've got a hangover, it is almost like a hangover cure. You're like, thank you! I don't want everyone to think that I always write songs with a hangover! Cause I don't, I really don't. But with this one I have to say there was a bit of one lurking in my mind as I wrote it. It was like I was trying to write a hangover cure."

 Ya me gustaría a mi, que cualquier cosa que pueda crear mientras padezco una resaca pudiera convertirse en algo tan precioso como esto; 




Otra de las canciones del segundo álbum con una historia curiosa es 'Only if for a Night'. La artista declaró que compuso el tema inspirada por un sueño que había tenido sobre su difunta abuela, en el que la alentaba y animaba a continuar con su carrera musical. 




De hecho cuando fue preguntada sobre sus fuentes principales de inspiración para el segundo álbum Florence contestó;

Muchas de las canciones del nuevo álbum son cosas imaginarias, cosas que no se puede tocar; los fantasmas y los rumores, la muerte de mi abuela, cosas que visitas en sueños

Sean cuales sean dichas fuentes de inspiración, más o menos habituales o extrañas, deseo que no se agoten, y que en los años venideros nos puedan regalar de nuevo otro álbum, otra recopilación de extraodinarias canciones como 'Lungs' o 'Ceremonials'. Mientras tanto, nos contentaremos con las joyas que nos deje por el camino hacia su tercer álbum, como 'Over the Love', el tema que interpretó para la Banda Sonora de la película el 'Gran Gatsby'. 




domingo, 16 de febrero de 2014

Dos Gotas de Luz

El humilde y siempre cansado Duncan, descargaba una mañana más las pesadas cajas de su más fiel compañera, la vieja furgoneta de su padre.  Aquellos primeros rayos de luz del día dolían más que nunca, y con cada paso, el madrugador currante, que rozaba ya la cuarentena, maldecía su vida lamentando haber tenido que dormir una noche más en el sofá del apartamento.  Su espalda se había convertido en una siniestra autopista de dolor que le recordaba a cada movimiento lo harto que estaba de su mujer.  Evidentemente, Zhang Chan, su nuevo cliente de hacía a penas unos dos meses, no se había percatado lo más mínimo de la mala cara de su proveedor, pues concentraba toda su atención en mantener un sencillo diálogo, empleando la que él consideraba una extraña lengua extranjera.  Mientras el nuevo dueño del colmado de la esquina, que llevaba años cambiando de manos cada poco tiempo, se limitaba a contar las cajas que entraban en su almacén y nombrar entusiasmado su contenido, demostrando su facilidad para adquirir nuevo léxico en poco tiempo, Duncan intentaba quitarse de la cabeza la idea de largarse de su casa para siempre.  Llevaban casados cinco años, más los siete previos de noviazgo, y desde hacía ya tiempo, discutir con su mujer era una acción tan rutinaria como descargar su vieja furgoneta cada mañana. De hecho le costaba recordar un día que no acabara con algún portazo, sollozo, reproche o palabra mal sonante.  Duncan se detuvo un instante antes de cargar la última caja con refrescos y bebidas alcohólicas, dejó escapar un profundo y sonoro suspiro, y acabó la faena. Zhang le sonrió mientras se despedía moviendo la cabeza de arriba bajo, de aquella forma tan graciosa de la que solo es capaz una persona oriental, al tiempo que Duncan regresaba a la furgoneta con la mano derecha acariciando su zona lumbar.

Zhang llevaba horas despierto, y pese haber cerrado muy tarde, ignorando cualquier norma al respecto, su rostro no denotaba signo alguno de cansancio. Antes de abrir la tienda se dispuso a colocar en las estanterías y frigoríficos los artículos que Duncan acababa de traerle.  Normalmente aquella tarea se la reservaba a su hija, pero ese día tenía que estudiar para un examen importante en la escuela, y la había eximido de sus responsabilidades.  Después de rellenar la estantería de las bebidas alcohólicas, que tenía justo detrás del mostrador para evitar pequeños hurtos,  regresó al almacén y se percató de la existencia de una nueva caja, exactamente igual a la que acababa de vaciar.  La retiró a un costado y después de revisar concienzudamente el albarán y convencerse de que existía gente que cometía errores, decidió devolvérsela a Duncan cuando regresara.  Aquél fue un día muy tranquilo, quizás excesivamente para un negocio. Desde hacía días Zhang se lamentaba de haber tomado la decisión de adquirir aquel comercio, pudiéndose haber decantado por el restaurante o el bazar, que según le dijo un amigo de su prima, que vivía allí desde hacía seis años, eran negocios mucho más rentables a largo plazo. Lo que estaba claro es que no ganaba suficiente para que sus otros dos hijos pudieran vivir con él, y se tenía que conformar con llamarlos muy de vez cuando, pues las llamadas a Shangai no eran precisamente baratas. Entradas las once de la noche aparecieron en la tienda tres jóvenes enfundados en sus enormes abrigos, con un aspecto algo macarra y un exceso de soberbia en sus andares. Zhang dejó que entraran, pero salió del mostrador para tenerlos controlados. Uno de ellos miraba los precios de los frutos secos, los otros dos parloteaban en un rincón de la tienda en un tono demasiado bajo para que Zhang pudiese oírlos, aunque de haberlo hecho, la falta de vocalización y el exceso de tacos y expresiones sin sentido, hubiesen tenido el mismo resultado en su comprensión, es decir, ninguno. Tras unos minutos de espera, uno de los chicos se dirigió al dueño y le señaló la estantería tras el mostrador.  Zhang apartó la mirada de aquel joven cargado de aros, collares y pulseras resplandecientes y la dirigió hacia las botellas de Whisky, acto seguido negó con la cabeza.  Conocía las normas, pasaba la hora de venta de alcohol y aquellos chicos no tenían la edad, por lo que se mostró rotundo en su respuesta. Pese a ello, el joven no se dio por vencido e insistió en su petición.  Tras unos minutos en los que ninguno de los dos cedió terreno, manteniéndose firmes en sus posiciones, el joven macarrilla sacó de su cartera suficiente dinero para comprar dos de aquellas botellas. Zhang observó muy tentado la oferta y recordando el error de Duncan, que le había dejado un par de Whiskys de más en la trastienda, al tiempo que motivado por la poca caja que había hecho durante el día, cogió los billetes y les proporcionó a aquellos chavales lo que andaban buscando, una noche de borrachera en el banco del parque.

Jonathan, o ‘El Jona’ como le llamaban sus amigos, caminaba con la botella de Whisky elevada sobre su cabeza, como si de un premio se tratase, por las oscuras y frías calles del barrio, seguido por sus dos amigos, que lo alababan como a un héroe tras batir su última hazaña, pagar el doble de precio por un botella regalada. El parque era siempre el lugar idóneo para el botellón, pero aquel viernes por la noche los planes eran distintos, y ‘El Jona’ se disponía a seducir a una chica de su instituto y convertirla en ‘su piva’, aunque bien hubiese salido corriendo la pobre muchacha de saber lo que se le venía encima. Para llevar a cabo la ardua tarea disponía de una botella entera de Whisky y de la compañía y consejos de sus dos mejores amigos, o mejor dicho, de sus dos incondicionales vasallos. Mientras se dirigían hacia casa de la susodicha, se sentaron en un banco y comenzaron a beber, aunque la última acción fue más bien realizada tan solo por uno de ellos. Jonathan escuchaba a sus amigos con la poca atención que lo caracterizaba, divagando en sus huecos pensamientos y cambiándose de posición la visera de la gorra de vez en cuando.  De hecho uno de aquellos dos chicos jamás había intercambiado más de tres palabras con alguien del sexo opuesto, y el otro presumía de haberse besado con una linda chavala en una fiesta de verano, aunque lo que nadie sabía es que aquella chica era su prima, tres años menor que él, y que apenas fue un pico mal dado.  La noche transcurría lentamente, contrastando con la velocidad a la que Jonathan fulminaba la botella de Whisky, ayudado en ocasiones contadas por sus dos seguidores. En poco tiempo, las estrellas ya se movían de un lado a otro y la luna, medio llena, parecía inquieta. La luz de las farolas impactaba con fuerza sobre la carrocería de los coches y estos parecían desplazarse unos centímetros sobre el suelo. En aquel momento Jonathan comprendió que ya había bebido suficiente, haciendo uso de su ya larga experiencia por el mundo del garrafón y el botellón de barrio, y se incorporó en una exhalación, vaciando el poco líquido que quedaba en  la botella sobre el abrigo de uno de sus amigos. Éste lo miró enfadado, al principio temeroso de retar a su amigo, pero más tarde convencido de que tenía sus razones para mostrarse contrariado, mientras los otros dos se reían con fuerza, batiéndose el eco de aquellas carcajadas a un duelo de decibelios por despertar a algún vecino.  ‘El Jona’, al ver que su amigo no les acompañaba en su particular fiesta, impactó la botella contra el banco y la partió en mil pedazos.  El silencio lo invadió todo por unos segundos, mientras el chico recogió del suelo uno de los vidrios esparcidos por toda la acera.  Los dos lo miraron atónitos, deseosos de averiguar que osadía se traía entre manos en aquel momento. Jonathan elevó el vidrio para que todos lo pudiesen ver y tras decirle a su amigo, al que minutos antes había puesto perdido de Whisky, que lo sentía en el alma, se abalanzó sobre un Ford Mondeo plateado perfectamente estacionado frente a ellos y comenzó a rayar la puerta del copiloto mientras repetía una y otra vez,  enloquecido; ``Toy to loco’’. Escena a la que sus amigos correspondieron con un merecido y sonante;  ‘ Eres el puto amo’.

A la mañana siguiente Nick se llevó las manos a la cabeza al observar aquel desastre. Le propinó una patada al banco con todas sus fuerzas, las pocas que le quedaban después de una larga noche de desgaste físico, y no pudo evitar magullarse el pie ante tal desfogue de energía contra un material tan sólido.  Nick, que intentaba ahogar cada noche la profunda desolación que le causaba haber cumplido los treinta entre combinados baratos de poca clase y las piernas de alguna joven muchacha, miraba perplejo aquél conjunto de rayotes mal intencionados que se repartían por la puerta delantera derecha del coche de sus padres.  Recordó entonces aquella voz gastada y cansina de su padre que le advertía, cada noche al salir de casa, que vigilara donde estacionaba su coche, y su manera automatizada de responder ante tal consejo con un simple y malhumorado; ‘si, papá’.  Entró en el coche y cerró los ojos, debería pagar aquel desastre de su propia cartera.  Puso en marcha el motor, que parecía despedir sus últimos rugidos, y se encendió  la radio. La locutora, con una voz excesivamente molesta para aquel empleo, informaba sobre el estado del tiempo y anunciaba fuertes lluvias durante toda la mañana y gran parte de la tarde.  Nick miró hacia la calle antes de arrancar y comprobó que comenzaba a chispear, posando por unos segundos la mirada en el balcón de aquella chica rubia que había conocido la noche anterior.  No era gran cosa, pero había pasado una buena velada a base de sexo sin compromiso.  Emprendió la marcha al tiempo que el cielo crujía sobre la ciudad y despedía sus primeras gotas del tamaño de pelotas de ping pong.  Aquella mañana llegaría tarde a su monótono y mal pagado empleo en una tienda de animales, pues iba a desviarse para dejar el coche en el mecánico. Con su bajo salario no se podía permitir independizarse y se había convertido en un triste embustero que acosaba cada noche a decenas de jovencitas inventándose una vida que siempre le hubiese gustado llevar, con maletín, traje, y anillo de casado para aumentar el morbo, conformándose con vivir de aquella fantasía al no disponer de suficientes agallas para intentar hacerla realidad.  Al cruzar la esquina hacia la calle del taller más cercano a la tienda de animales, empleo que le fascinaba desde los ocho años pero que desde hacía ya unos cuantos había comenzado a aborrecer, empapó de arriba abajo a una pobre anciana que se disponía a cruzar por el paso de peatones. Miró hacia atrás, y al comprobar el enorme charco sobre el que acaba de pasar, emitió un tímido y prácticamente efímero gesto de disculpa con la mano.

La señora se quedó petrificada, con la boca abierta y mirando al frente, dónde resplandecía entre la lluvia el color verde que permitía el paso a los transeúntes.  Tras unos largos segundos digiriendo la situación, la anciana se sacudió el abrigo con la mano libre, sin dejar de sostener el paraguas con la otra, que de poco le servía, y comprobó lo empapada que estaba.  Su perfecto maquillaje y sus limpios y pulcros atuendos, cuidadosamente seleccionados para impresionar al panadero, ya de nada le servirían. Aquel ritual matutino que la entretenía frente al tocador de su habitación retocándose al detalle cada esquina de su rostro,  no daría resultado.  Tras cinco años de luto, aquel hombre del sur, con su delantal y su exquisito desparpajo, había conseguido despertar una parte de ella que creía enterrada, y aunque se trataba de un secreto de su más intima vida privada, le encantaba recuperar aquel espíritu casi adolescente que ya había olvidado.  Pero aquella mañana, pese haberse dispuesto a superar el temporal, la suerte no estaba de su lado, y tras comprenderlo,  dio media vuelta y caminó sobre sus pasos, de vuelta a casa. Durante el camino observaba atenta a banda y banda, bajo su negro paraguas, no quería que nadie la viera en aquel estado tan lamentable, y la simple idea de que su vecina aguardara tras la mirilla cuando llegara al rellano, la atormentaba.  Por fin llegó al portal, no se puede decir que su paso fuese ligero, pero para arrastrar unos cuarenta años en cada pierna, no estaba del todo mal.  Cruzó todo lo rápidamente que pudo frente a la puerta del conserje, encontrarse con él hubiese resultado catastrófico, y aguardó a la espera del ascensor. Era uno de aquellos ascensores antiguos que se estropeaba de vez en cuando y cuya sustitución por uno moderno se proponía sin éxito en cada reunión de vecinos por parte de los dueños del ático.  Mientras aquel cubículo claustrofóbico bajaba desde el tercero a paso de tortuga, la señora continuaba sacudiéndose el agua ignorando el enorme charco que se iba formando poco a poco en el suelo.  Tras la larga espera, eterna para la expectante y avergonzada anciana, el ascensor llegó al vestíbulo.  Al entrar estuvo a punto de perder el equilibrio, sus zapatos negros con tacón, de la zapatería de su nuera, estaban muy mojados y las medias se deslizaban peligrosamente por su interior.  Tras cerrar las puertas manuales dio un largo suspiro, se santiguó y deseó pasar la última prueba con éxito, pues aun podía coincidir con su vecina cotilla.

Pocos minutos más tarde salió, silbando alegremente, el portero de la finca, abandonando por tercerca vez esa mañana su pequeña sala de estar improvisada. No tardó ni un minuto en percatarse del enorme charco que se había formado frente al ascensor. Volvió a entrar de inmediato al cuartillo en busca de una fregona, sustituyendo aquellos silbidos, que tanto molestaban al joven estudiante de farmacia del primer piso, por una serie de improperios e insultos con los que pretendía, sin éxito, desfogarse.  Al salir a toda prisa, se encontró con la vecina del segundo, que regresaba de la compra,  cargando con su recurrente cara de amargada, e informó al portero del estado del rellano con tono autoritario. Éste, con la fregona en una mano y el cubo en la otra, objetos que denotaban claramente estar al corriente de la situación, se limitó a asentir y recordarle que pisara por la alfombra para evitar resbalones o posibles accidentes, aunque en aquel momento su integridad física no le preocuparaen absoluto.  Se dispuso a fregar el rellano mientras reprimía el ansia de estamparle el cubo en la cabeza a aquella señora, que desde que su marido la abandonara tres años atrás, había adquirido una especie de fobia social que la incapacitaba para sonreír o ser mínimamente educada o agradable con la gente. Mientras secaba el suelo, arrodillado, se preguntaba si aquellas tareas acabarían provocándole alguna dolencia en la espalda como las que tenía su hermana, que iba de médico en médico intentando paliar sus fuertes dolores.  Si así fuera, no podría continuar trabajando y temía que a esas alturas de su vida no pudiese encontrar ningún otro empleo.  La tormenta mostraba en aquellos instantes su peor cara, y dejaba caer toda su rabia en forma de cegadores relámpagos y sonoros truenos que impidieron al preocupado conserje, que continuaba divagando entre sus pesimistas y deprimentes pensamientos, oír su teléfono móvil,  que dejó de sonar a los pocos minutos.

Al otro lado del aparato aguardaba su hija mayor, Matilde, que vivía con su pareja en un piso pequeño del centro de la ciudad.  Necesitaba hablar con su padre, aunque tan solo lo hiciese muy de vez en cuando, en aquel momento escuchar su opinión le importaba incluso demasiado. Rosa, con la que había compartido los últimos doce años de su vida, se marchaba a vivir a San Francisco, pues al parecer no valoraba la posibilidad de declinar aquella oferta tan tentadora y atractiva que le habían propuesto desde una conocida empresa de marketing norteamericana. Ella se debatía entre marcharse de aventura a la ciudad californiana o quedarse con su vida de siempre, más simple, pero segura y estable.  Pese a la dificultad que le conllevaba a su padre aceptar su estilo de vida, sabía que tenía la suerte de ser hija de un hombre con la cabeza perfectamente amueblada, y cuyas decisiones rara vez habían traído malas consecuencias.  Tumbada en el sofá, tapada con la manta de los domingos de ver la tele, y con el teléfono en la mano, se sintió algo decepcionada cuando saltó el contestador. Esperaba que su padre le solucionara aquella disyuntiva de forma inmediata, y al no obtener respuesta incrementó su siempre excesivo estado de nervios.  Lanzó el teléfono al sillón contiguo y se pasó las manos entre la larga melena, agitándola ferozmente. Cogió el paquete de cigarrillos, en el que únicamente quedaban cuatro pese haberlo comprado la noche anterior, y se encendió uno mientras se dirigía a la ventana de la cocina. La ciudad era hermosa los días de tormenta, mostraba cientos de tonalidades grisáceas que se empeñaban en envolver cada centímetro del paisaje, y peleaban por impedir que algunos débiles y atrevidos rayos de sol cruzaran aquella voluminosa y perfecta muralla de nubes enfadadas y escandalosas. Si hubiese estado de buen humor, no habría dudado un segundo en coger sus pinceles e inmortalizar aquella preciosa estampa.  Cuando acabó el pitillo abrió la ventana , dejando pasar una fría y agradable brisa, impregnada de aquel melancólico olor a tierra mojada que la transportaba a sus días de infancia en la casa de campo de sus abuelos. Lanzó la colilla a la calle y cerró antes de que aquella sensación agradable se convirtiera en la precursora de un resfriado.  Regresó al sofá algo más tranquila, cogió de nuevo el teléfono y volvió a intentarlo.

Pasadas las cuatro de la tarde, la tormenta era ya un recuerdo que había dejado su particular huella. Algunas hojas, demasiado débiles para soportar las intensas ráfagas de viento, se hallaban repartidas por el asfalto, inmersas en un océano de fondo azabache que se agitaba violentamente con el paso de los coches. En la acera, un niño de apenas seis años correteaba a cierta distancia por delante de su madre, que parloteaba por el móvil con una compañera de trabajo.  El pequeño sorteaba los múltiples charcos con ligeros saltitos, dejándose caer de vez en cuando sobre alguno de ellos, jugando a ser un gigante en un mundo en miniatura. El risueño muchacho encontró en el suelo una colilla empapada, y emulando a su padre, que cada tarde salía a la terraza a fumarse unos cuantos cigarrillos, la cogió entre sus delgaduchos dedos y se la llevó a la boca.  Sonreía, divertido, sin ser consciente lo más mínimo de que aquello no estaba bien hecho. La madre, que tardó unos largos segundos en reaccionar, colgó el teléfono de inmediato y corrió hacia su hijo, que la miraba con expresión divertida, intentando imitar el semblante serio y a la vez relajado de su padre cuando exhalaba el humo. El pobre niño, al ver lo rápido que se aproximaba su madre, se quedó quieto, inmóvil,  asustado. La madre se agachó y le golpeó la mano para que soltara la colilla, mientras le repetía una y otra vez que aquello no se hacía, que era una marranada.  Mientras la señora, algo más alterada de la cuenta, regañaba a su inocente hijo, su cuñado cruzó por delante sin verlos.   Casi tocando con las rodillas en el suelo, a la altura del niño, y obcecada en que quedara clara la lección, no tuvo tiempo de ver pasar junto a ella al marido de su hermana menor.

Éste, que tampoco los vio, sin ser consciente de la suerte que acaba de tener, pues su cuñada podía ser tremendamente irritante y pesada, se dirigía hacia la estación de tren, de vuelta a casa. Aquella semana estaba haciendo jornada intensiva y salía unas horas antes de lo normal del trabajo. Le encantaba poder disfrutar de la tarde y llevaba tres días aprovechando aquel regalo de horario para ir al gimnasio a ponerse en forma. Estaba harto de ver en series y programas de televisión a hombres de la misma edad que él en perfecto estado físico, y temía que su mujer ya no lo encontrara atractivo. Esa era la razón principal por la que se había inscrito al gimnasio e intentaba llevar una dieta más equilibrada. Aun así, su falta de voluntad  y su desconocimiento absoluto acerca de que ejercicios le convenían o que alimentos podían considerarse realmente sanos, no auguraban un buen resultado. Llegó a la estación de tren justo a tiempo. Cuando validó la tarjeta en la máquina el tren estaba entrando en su decimoquinta parada de la línea. Aquella tarde había mucha más gente de lo normal en el andén, se notaba que el transporte público era una de las mejores elecciones, aunque no la más confortable, en un día de lluvia como aquel, pues la ciudad tendía a colapsarse con facilidad y los embudos en las avenidas principales eran muy frecuentes en condiciones meteorológicas adversas.  Haciéndose un hueco entre el pelotón de personas hambrientas por disponer de uno de los privilegiados asientos libres, consiguió entrar en el tercer vagón. Se agarró a una barra de hierro, más fría que nunca, y esperó a que se cerraran las puertas, tras el clásico pitido final.  Tras dos paradas en las que el tránsito de pasajeros entrando y saliendo del tren fue extremadamente asfixiante, divisó sentado a unos metros de él a un viejo compañero de la facultad de económicas. Al verlo, no dudó un instante en gritar su nombre, y al menos una docena de caras extrañas se giraron de golpe para mirarlo desconcertadamente. El hombre, de su misma edad, pero del doble de peso, se levantó ágilmente, para sorpresa de muchos, e intentó acercarse hacia su antiguo compañero.  Tras unos segundos apartando gente, algunos luciendo algunas de sus peores caras, los dos amigos se fundieron en un abrazo. Habían compartido muchos momentos en el pasado, durante su vida universitaria, y como los pocos malos con el tiempo se olvidan, en aquel instante los dos hombres se mostraron alegres de haberse encontrado. No les costó mucho sustituir sus planes para aquella tarde por una apetitosa cerveza con intercambio de historias y experiencias vividas aquellos últimos veinte años. En la siguiente estación bajaron sin poder borrar aquellas sinceras sonrisas de sus caras y entraron en el primer bar que encontraron.  Los años no perdonaban a nadie, las entradas, las canas y aquel metabolismo que se cebaba con sus barrigas eran una buena prueba de ello. Se sentaron en la barra y le pidieron a una hermosa chica pelirroja dos cervezas de barril.

La pobre camarera llevaba un día de lo más estresante. Los días de lluvia se triplicaba la clientela. A penas hacía un mes y medio que había empezado con aquel empleo y no tenía ninguna experiencia. Además sospechaba que su jefe, un viejo verde que se pasaba el día quejándose del gobierno, la hubiese contratado solo para alegrarse la vista poniéndole aquel ridículo uniforme.  Lo cierto era, que en tardes como aquella, se sentía desbordada e inútil al no poder atender a todos lo clientes. Su horario no era muy exigente, al contrario que el de su compañero de noche, que nunca sabía a que hora cerraba, pero no tenía ningún apoyo en el local, el jefe tan solo se ocupaba de la caja y de charlar con los clientes habituales, mientras ella iba de un lado a otro, reponiendo material y sirviendo y limpiando mesas.  Aún así necesitaba el empleo, era algo temporal, pero necesitaba dinero para acabar sus estudios y pagar el alquiler del piso.  Mientras al menos cinco o seis personas la seguían con la mirada dispuestas a llamar su atención con el repetitivo y típico ‘perdona’ con el que había llegado a tener pesadillas, la agobiada empleada intentaba alcanzar dos jarras para cerveza que estaban demasiado elevadas para su estatura estándar.  Tras coger la primera y ponerla sobre el mármol, volvió a ponerse de puntillas y rozó la segunda, con la mala suerte que ésta se deslizó más de la cuenta y se precipitó al vacío.  El estruendo del vidrio haciéndose añicos calló de un golpe todas las bocas de aquel local, que bien podía ser un bar de copas nocturno o una granja para tomar algo por la tarde, en ambos casos resultaba igual de cutre.  La chica miró al suelo y se tapó la boca con las manos, en menos de un mes había roto una docena de vasos. El dueño se acercó a ella negando con la cabeza y con una pose un tanto agresiva. La llamó patética lo suficientemente alto para que el resto del local se enterara, aunque fingiera no estar mirando ni al tanto de la escena. Ante tal humillación, la hermosa mujer, que ya acariciaba los treinta años, salió del local por la puerta trasera hacia el callejón por donde cargaban la despensa, limpiándose dos o tres inevitables lágrimas con el delantal blanco que tanto odiaba. En aquel instante, se percató de la presencia frente a ella, de una antigua pero aún servible furgoneta de reparto de tamaño generoso. Intentó fingir que no sucedía nada, pero tenía cierta dificultad para controlar sus emociones. Cuando éstas se desataban, era complicado ponerles freno, y aquello le había traído muchos problemas a lo largo de su vida.  Duncan bajó de su medio de transporte y compañero de trabajo con cierta lentitud, pues su espalada aun se mostraba resacosa de dolor,  y se acercó a la desconsolada camarera a la que apenas conocía de vista.  Le acercó un pañuelo y se quedó unos segundos contemplándola sin decir nada. Aquella mujer le pareció hermosa, de sus ojos profundos caían pequeñas lágrimas que no podían ahogar la belleza de aquella mirada, sincera y cercana, más cercana que ninguna otra. La chica lo cogió agradecida, y Duncan le dedicó media sonrisa, sin poder evitar recordarle algo que no tenía demasiado presente; Eres preciosa. 

Aquel momento fue único, aquella mirada le permitió adentrarse y conectar con ella, de una forma inefable, de una manera que aún hoy, mucho tiempo después, intenta explicar.  No ha perdido un ápice de magia aquella extraña conexión, desde aquel día en el callejón ambos se unieron de algún modo para solucionar lo que no iba bien en sus respectivas vidas. Sin saber nada, lo sabían todo. Sin conocerse, se entendían a la perfección, sin palabras, tan solo con gestos, con simples gestos, podían lograr extraer cualquier información el uno del otro.  Quizás fue aquella fuerte tormenta, corta pero intensa. A lo mejor fue cosa de un descuido provocado por el exceso de cansancio y la falta de concentración, o por la necesidad de un honrado trabajador que necesitaba ver a su familia, por el sonido de una botella al romperse en mil pedazos o al rayar la carrocería de un automóvil en medio de la noche, o quizás se tratara de una simple salpicadura inoportuna o de la consecuencia que ésta puede provocar sobre el suelo de un antiguo portal. Es posible que aquella magia dependiera también de una llamada que nunca se contestó, o de un cigarrillo mal apagado que sobrevoló una ciudad pasada por agua, de un niño curioso que intentó impresionar a su madre o de un encuentro que no se produjo para que se produjese otro mejor. Puede ser que si aquella jarra de cerveza no hubiese caído en aquel instante preciso, ellos dos jamás se hubiesen conocido, al menos de ese modo, y quizás, si nada de todo eso hubiese pasado, jamás hubiesen unido sus caminos de una forma tan íntima. Fuera como fuere, aquel instante fue único, y se produjo por una serie de circunstancias que ninguno de ellos dos sería capaz jamás de comprender o adivinar. Sin lugar a dudas todo tiene una repercusión, la cuestión es si esa repercusión se expande y se aleja lentamente, o en algún momento regresa y te regala una merecida segunda oportunidad en tu vida.


sábado, 15 de febrero de 2014

Videoclip Interactivo de Bob Dylan


Mañana de sábado, todo el fin de semana por delante, y no hay nada mejor que el nostálgico sonido de harmónica más famoso de la historia para armonizar éstas primeras horas de descanso semanal. Hoy he tenido la gran suerte de disfrutar de una experiencia interactiva entretenida y fascinante. Le agradezco enormemente a la persona que la compartió conmigo , ha sido un buen regalo, y yo me dispongo a hacer lo mismo con quien quiera leerme.  

Se trata de un videoclip interactivo de la canción 'Like a Rolling Stone' del maestro Bob Dylan. Fue lanzado a finales de año, casi medio siglo después del lanzamiento oficial de la canción original. El videoclip ha sido creado por la compañía de media digital Interlude y permite al espectador tomar un papel activo durante todo el desarrollo de la pieza musical. Os animo a entreteneros cambiando el canal de la televisión para ver distintas interpretaciones del famoso hit , y os garantizo que con alguna de ellas no podréis evitar reíros. También encontrareis mientras esteis 'zapeando',  el videoclip original de ésta canción, una de las más influyentes de la historia y con la  que el compositor estadounidense se convirtió en todo un icono de la música.  Una experiencia muy recomendable; ¡Disfrutádla! Pincha ---> AQUÍ. 

viernes, 14 de febrero de 2014

Animando el Viernes con...


Ya está aquí el fin de semana y eso es motivo de celebración. Dos días para descansar de horarios y responsabilidades, al menos en mi caso. ¿Qué mejor que la música para animarse? Os presento tres opciones distintas. No son canciones muy convencionales, así que no esperéis temas clásicos o que suenen en la radio. Pero de todos modos, si lo vuestro es animaros con temazos del siglo pasado os recomiendo ésta playlist --> Pincha Aquí. 

1. 'My Type' de Saint Motel

Es una de las nuevas canciones de Saint Motel, un cuarteto californiano con un estilo musical similar al indie rock pero con cierta base retro. Un sonido que colisiona ritmos modernos con otros más propios de las década de los 90 y que nos invita a abstraernos durante unos minutos del resto del mundo. Puro buen rollo. 



2. 'LA Calling' de Crystal Fighters

Uno de mis grupos preferidos, sin lugar a dudas. Incluyo ésta canción de su último álbum por si hay algún despistad@ que aún no le ha dado un repaso a 'Cave Rave', su segundo trabajo. De ser así, os animo a hacerlo. Crystal Fighters es una banda con un objetivo claro y simple; hacer pasar un buen rato a sus seguidores.  Su música es una combinación única entre el Folk, la Electrónica, y pequeños trazas de música tradicional vasca.  En pocos conciertos he disfrutado tanto como en los suyos.  Su capacidad para contagiar al público de sus buenas vibraciones es máxima. 




3.  'I Get Lonely' de Saskwatch

Saskwatch es un banda australiana con mucho trabajo en sus espaldas pero con todo el camino por recorrer. A punto de despegar gracias a canciones como 'I Get Lonely', Saskwatch destaca por apostar por un estilo musical impropio de la época actual pero ejecutado a la perfección, con temas muy bailables que al cerrar los ojos te transportan en el tiempo.  Es complicado sacar a flote canciones de un género del que prácticamente ya no se compone nada nuevo y del que siempre tendrás referencias ilustres con las que te comparen, aunque claro está que siempre podremos considerar que se trata de indie-pop y olvidar sus posibles raíces musicales. Les deseo mucha suerte en su difícil hazaña. 



La lista de música para disfrutar de los Viernes --> Aquí

jueves, 13 de febrero de 2014

Los Mejores Álbumes de 2013 (Música Alternativa)


Mediados de Febrero de 2014, empezamos a creernos que hemos cambiado de año, y ya ha transcurrido el tiempo suficiente para que el balance musical de 2013 esté más que reflexionado. En lineas generales, considero que musicalmente ha sido un buen año. Mucha savia nueva para la industria musical, que en su vertiente más alternativa ha experimentado muchos cambios durante los últimos meses, prosiguiendo con su proceso de diversificación del género y de comercialización del mismo (sin connotación negativa). Claro ejemplo de éste último punto son la gran cantidad de premios y nominaciones que han recibido un gran número de grupos y artistas alternativos en 2013, a los que años atrás difícilmente habrían tenido acceso. ¿Está cambiando el gusto musical de la gente? o ¿Se está promocionando más a otros estilos musicales? En cualquier caso, yo creo que también tiene que ver con los cambios que ha ido experimentando la música en si, con la aparición de nuevos estilos o nuevas formas de entenderla y transmitirla. 

2013 ha sido un año en el que muchos nuevos artistas han intentando hacerse un hueco en el mundillo con argumentos musicales irrefutables, con gran calidad en sus proyectos de debut, y que han llegado incluso a relegar a algunos de los regresos más esperados del 2013 a un segundo plano (merecido en muchos casos).  Aquí va mi breve lista de los que considero los mejores trabajos del año en conjunto, sin incluir EP's como el de Two Door Cinema Club o American Authors o artistas que han lanzado alguna gran canción pero que no han convencido con el resto de temas del álbum.  Los videoclips que enlazo no son ni mejores ni peores que el resto de canciones del disco, me he basado en que existan, es decir, no todas las canciones tienen un video oficial como es lógico. Además, me resultaría muy complicado escoger una sola canción en muchos de los casos. 



Origen : Manchester (UK)
Género: Indie Rock
Fecha de publicación : 3 de Sept 201, Álbum debut
Single Principal : 'Chocolate' (17 millones de reproducciones en Spotify)
Canción del video : 'Girls'
Curiosidades : Su productor es Mike Crossey, que también trabaja con Artic Monkeys, The Kooks, Jake Bugg o Keane



Origen : Los Ángeles, California
Género: Indie Rock
Fecha de publicación : 30 de Sept, Álbum debut. Aunque en verano de 2012 se publicó el primer single, 'Forever'
Single Principal : 'The Wire'
Canción del video : 'Don't Save Me'
Curiosidades : Se trata de un grupo constituido por tres hermanas que antes de publicar su primer disco fueron teloneras de grandes grupos como Florence + The Machine,  Mumford and Sons o Edward Sharpe and The Magnetic Zeros. 






Origen : Devonport, Nueva Zelanda
Género: Indie
Fecha de publicación : Septiembre, Álbum debut
Single Principal : 'Royals' Canción ganadora del Grammy a mejor canción del año 2013
Canción del video : 'Team'
Curiosidades : Tiene tan sólo 17 años.  En su debut ha recibido 4 nominaciones a los Grammy, llevándose dos (mejor canción y mejor interpretación vocal). 




Origen : Londres (UK)
Género: Alternative Rock, Indie
Fecha de publicación : 4 de Marzo, Álbum debut. 
Single Principal : 'Pompeii'
Canción del video : 'Bad Blood'
Curiosidades : 4 nominaciones a los Premios Brit (industria musical britanica). Sus primeros singles (incluidos en el álbum) se publicaron en 2011, sin obtener éxito. Estuvieron en España en 2013 (FIB) y de momento regresan en 2014 al Arenal Sound (también confirmados para el Optimus Alive de Lisboa). Su álbum es un temazo tras otro, no tiene desperdicio alguno. 




Origen : Londres (UK)
Género: Indie y Electro Indie (floktrónica)
Fecha de publicación : 24 de Mayo, Segundo Álbum
Single Principal : 'You and I'
Canción del video : 'Love Natural'
Curiosidades : En agosto el grupo promocionó el nuevo disco mediante un concierto en una cueva, en el País Vasco, lugar donde toman parte de la inspiración para sus canciones, y de hecho emplean algunos instrumentos tradicionales de la región para crear sus ritmos. 






Origen : París (Francia)
Género: Electro
Fecha de publicación : 20 de Mayo, cuarto álbum. 
Single Principal : 'Get Lucky'
Canción del video : 'Instant Crush' con Julian Casablancas (vocalista de The Strokes)
Curiosidades : Ganador de 5 grammy entre los que destacan mejor álbum del año y Get Lucky' como mejor grabación. Su álbum se filtró por internet una semana antes de la publicación. 




Origen : Nueva York (EEUU)
Género: Indie Rock (Pop Barroco)
Fecha de publicación : 14 de Mayo, tercer álbum
Single Principal : 'Diane Young'
Canción del video : 'Ya Hey'
Curiosidades :  Se hicieron conocidos mediante blogs en internet.  Considerado el mejor álbum de 2013 por la revista RollingStone y Pitchfork. 


Origen : Dublin (Irlanda)
Género: Indie
Fecha de publicación : 17 de Junio, álbum debut
Single Principal : 'All I want'
Canción del video : 'High Hopes'
Curiosidades : La banda tuvo una época anterior bajo el nombre de '21 Demands'. 





Origen : Montreal (Canadá)
Género: Indie (Art Rock)
Fecha de publicación : 28 de octubre, cuarto álbum 
Single Principal : 'Reflektor' con la colaboración de David Bowie. 
Canción del video : 'Here Comes The Night Time' 'We Exist' y 'Normal Person' con mucho famoseo por en medio. 
Curiosidades : La pareja principal del grupo tuvo un hijo el año pasado, y visitaron el pais natal de la madre, Haití, lugar de inspiración para este nuevo trabajo. A principios de agosto, un logo críptico con la palabra "reflektor", apareció en distintas ciudades alrededor del mundo par apromocionar el video.  La revista RollingStone le da una puntiación de 4,5/5 y lo califica del mejor álbum de la banda.